Describe el trabajo y Quobro propone las partidas. El precio sale siempre de tu catálogo — la IA nunca se lo inventa. Y cuando el cliente acepta, la obra, las horas de la cuadrilla y el margen real se siguen solos.
Cuéntale el trabajo con tus palabras. La IA encuentra las partidas en tu catálogo regionalizado y un «segundo par de ojos» avisa de los extras que sueles olvidar. Cada línea enseña de dónde sale su precio.
Aceptación con firma, orden de trabajo automática, cuadrilla asignada y partes de horas y gastos desde el móvil, a pie de obra. Cierre con conformidad del cliente.
Ingreso presupuestado menos horas reales y gastos: cada obra te dice cuánto ganaste de verdad y en qué se te fue — antes de presupuestar la siguiente.